La Tabla Periódica

(Los Elementos y la Estructura Atómica)

 

Jorge Rafael Martínez Peniche

 

Características Generales de la Tabla Periódica

Tengamos presente que la forma de la tabla periódica de los elementos más usada en nuestros días que es la tabla larga.

 

En la figura 11 se muestran algunas características generales de la tabla periódica de los elementos y se hace referencia a su nomenclatura.

 

Figura 11. Características generales de la tabla periódica.

 

Los renglones de la tabla periódica se llaman períodos, pues de su longitud depende la periodicidad con que se repiten las propiedades similares según la ley periódica. Debe notarse que los períodos tienen diferente longitud, así el primer período sólo contiene dos elementos (Hidrógeno y Helio), en tanto que el segundo período contiene 8 elementos y el cuarto 18. Adviértase además, que esta longitud está en relación directa con el número de electrones que caben en las diferentes capas de Bohr, y con el número de electrones que se pueden describir con un valor dado del número cuántico principal en el modelo de Schrödinger.

 

Los períodos sexto y séptimo están "recortados" y los elementos cortados de ahí aparecen separados de la tabla en la parte inferior; esto se hace para no tener una tabla demasiado larga, aunque recientemente es común ver tablas que reincorporan a su período a estos elementos, algunos denominan a este tipo de tablas extralargas.

 

Las columnas de la tabla se conocen como grupos o familias y contienen como ya lo hemos dicho, a los elementos que tienen propiedades similares y, desde el punto de vista de la teoría, configuraciones electrónicas externas iguales.

 

Los elementos de la tabla periódica se pueden dividir en tres grandes conjuntos, a saber: elementos representativos que conforman las primeras dos columnas y las últimas seis de la tabla; metales de transición que constituyen diez columnas al centro de la tabla y metales de transición interna que comprenden las catorce columnas de la parte inferior de la tabla.

 

Los ocho grupos de elementos representativos tradicionalmente se han numerado con números romanos del I al VIII y con el subíndice a, la razón de esto es histórica, pues en la tabla corta los elementos representativos se mezclaban con los de transición, a los que se les asignaba el subíndice b.

 

Los dos primeros grupos de elementos representativos se conocen como bloque s (Figura 12), debido a que su configuración electrónica del estado fundamental termina en un orbital s. El primer grupo está conformado por una serie de elementos metálicos (a excepción del Hidrógeno) y se denomina grupo de los metales alcalinos.

 

El segundo grupo es el de los metales alcalino térreos.

 

 

 

Figura 12. Los bloques de la tabla periódica.

 

Los grupos representativos del III al VIII integran el bloque p, dado que su configuración electrónica más externa es de orbitales p. Algunos de estos grupos tienen un nombre distintivo, particularmente el grupo VII que se conoce como familia de los halógenos (de las palabras del griego que significan generador de sales) y el grupo VIII conocido como familia de los gases nobles. Un nombre de uso menos común es el del grupo seis al que algunos llaman de los calcógenos (de las palabras en griego que significan generador de minerales calcáreos).

 

Los metales de transición forman el bloque d, debido a que lo que los diferencia es el número de electrones en sus orbitales d externos. En el caso de los metales de transición interna esta distinción se da a través de los orbitales f, por lo que forman el bloque f. Algunos autores distinguen entre los dos renglones de transición interna llamándole al primero de los lantánidos o tierras raras y al segundo de los actínidos.

 

Los elementos  con  número  atómico  mayor a 92, han sido preparados artificialmente y se les conoce como elementos transuránidos por encontrarse en la tabla periódica después del Uranio.