La Tabla Periódica

(Los Elementos y la Estructura Atómica)

 

Jorge Rafael Martínez Peniche

 

APÉNDICE B. Nomenclatura para los Elementos con Número Atómico Mayor a 100

 

Tradicionalmente, el descubridor de un elemento tuvo la prerrogativa de bautizarlo. Con el descubrimiento de las técnicas para crear elementos pesados, éstos empezaron a ser preparados por un sólo equipo de investigadores, el de G. T. Seaborg en California en Estados Unidos; al paso del tiempo se constituyeron otros dos grupos capaces de sintetizar elementos pesados: el de G. Flérov en Dubna, ex Unión Soviética y el de G. Münzenberg en Darmstadt, Alemania Federal.

 

Cuando estos grupos empezaron a sintetizar los elementos, comenzaron una serie de discusiones sobre la prioridad de los descubrimientos y por lo tanto del derecho a nombrar a los elementos, por lo que los elementos con número atómico mayor a 104 recibieron varios nombres, lo cual no es conveniente para la comunidad científica.

 

Para terminar con esta situación, en 1979, la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) propuso las siguientes reglas de nomenclatura para los elementos con número atómico mayor a 100:

 

1. Los nombres de los elementos deben relacionarse con su número atómico.

2. Los símbolos tendrán tres letras.

3. Todos los nombres terminarán en "o" y se usarán las raices numéricas:

 

0 - nil

5 - pent

1 - un

6 - hex

2 - bi

7 - sept

3 - tri

8 - oct

4 - quad

9 - enn

 

 

las raíces se colocarán juntas en el orden de los dígitos que forman el número atómico.

 

En esta época, los nombres de los elementos 101 (Mendelevio), 102 (Nobelio) y 103 (Laurencio) se encontraban lo suficientemente extendidos como para cambiarlos por sus nombres de la IUPAC, respectivamente: Unilunio, unilbio y uniltrio.